Recordando al obispo de los pobres a 55 años de su consagración
Gerardo Valdivieso Parada
Juchitán, Oax.- Este 15 de agosto, día de la Asunción de la Virgen María, se cumplen 55 años de la consagración como obispo de la Diócesis de Tehuantepec de Arturo Lona Reyes y 74 años de haber sido ordenado sacerdote.
El obispo de los pobres murió el 31 de octubre del 2020 en la víspera de cumplir 95 años de edad, luego de una larga comparecencia por un cuadro de COVID-19 en un hospital en Lagunas, había ingresado originalmente por un dolor de espalda y en el nosocomio se contagió,.
Oriundo de Aguascalientes fue hijo Fructuoso Lona y de Dolores Reyes. Fue ordenado sacerdote a los 27 años para la Diócesis de Huejutla el día 15 de agosto de 1952, consagrado obispo para esta Diócesis de Tehuantepec el día 15 de agosto de 1971, fue el único obispo ordenado en la catedral de Tehuantepec por monseñor Manuel Jerónimo Yerena y Camarena.
La fecha de su ordenación y su consagración no fueron accidentales ambas vocaciones las dedicó a la virgen “Conscientemente escogí para mi consagración total la fiesta de la Asunción proclamando, junto con todas las generaciones, las obras grandes que Dios ha hecho por medio de la sencillez de María” dijo en su testamento.
Fue objeto del acoso de la curia y de sus superiores, al final de su ministerio le fue impuesto un obispo adjutor que se encargó de desmontar su trabajo con las comunidades eclesiales de base.
Grande fue su labor con las comunidades, durante su ejercicio episcopal, a través del Centro Diocesano de Pastoral realizó cursos de formación a Catequistas y Agentes de pastoral, y formó las Comunidades Eclesiales de Base (CEBs).
Teniendo como lema de su obispado “los pobres me evangelizan” interviene en la formación de diversas organizaciones que brindan servicios a los habitantes del Istmo de Tehuantepec: el Centro Popular de Apoyo y la Formación para la Salud (CEPAFOS), clínica donde se brindan servicios de salud tradicionales y ordinarios.
Su legado en la defensa de los pobres es el Centro de Derechos Humanos “Tepeyac”, que fundó para defender casos comunitarios de derechos humanos y formar y difundir la cultura de los derechos humanos; crea un centro ecológico (COMA) donde se promueve el cuidado del medio ambiente.
Impulsó la creación de la Cooperativa de Comunidades Campesinas en Camino (CCC), que produce ajonjolí orgánico, sin grupos organizados en la defensa de la vida. Ambas cooperativas tienen sus respectivas cajas de ahorro.
Debido a su labor preferencial por los pobres y el trabajo de pastoral social que realizó, en seis ocasiones atentaron contra su vida, pero ello no desanimó su misión pastoral, continúa hasta la fecha luchando por mejores condiciones de vida de los pobres.
La educación de la población indígena fue una de sus principales preocupaciones, en 1986, interviene para fundar el Bachillerato Marista en Asunción Ixtaltepec, que actualmente cuenta son siete extensiones ubicadas en San Felipe Zihualtepec, San José El Paraíso, Quiechapa, Quiegolani, San Mateo del Mar, Colonia Cuauhtémoc, y San Francisco la Paz.
Desde 1981 junto al sacerdote holandés Francisco Vander Hoff formó la Unión de Comunidades Indígenas de la Región del Istmo (Uciri), primera organización de productores de café orgánico del país.
Al dejar de ser Obispo titular de la Diócesis de Tehuantepec, su opción fue quedarse en la región para seguir trabajando a favor de los pobres, y se instaló en la población de Lagunas, Oaxaca, y en la región de la selva chimalapa de San Francisco la Paz.
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