Cargando ahora

Istmeños celebran al Cristo Negro en las playas de Xadani

Istmeños celebran al Cristo Negro en las playas de Xadani

Gerardo Valdivieso Parada

Santa María Xadani, Oax.- La aparición del Cristo Negro en las playas de la laguna superior en Santa María Xadani se pierde en el tiempo, el mito dice que lo encontraron a la orilla de la playa, otros que la trajeron los misioneros o algún peregrino trajo la réplica de Esquipulas, Guatemala para donarlo a los pescadores.

Los dos días dedicados al Cristo Negro cambian la vida normal de esta comunidad zapoteca, que vive un ambiente festivo orientado hacia la orilla de la laguna en donde realizan sus labores los pescadores.

En la noche de la víspera al 15 de enero y parte de la madrugada, las mujeres limpian los pescados para cocinar un gran caldo de pescado para ofrecer a los visitantes. Desde las 5 de la mañana suenan las mañanitas en honor al Señor de Esquipulas y se realiza el “dxi lani” el día de fiesta dedicado a la imagen.

Al mediodía se ofrece una misa de acción de gracias dedicada a la imagen del Cristo Negro, terminada ésta las personas reciben un refrigerio, mientras llegan los primeros visitantes a la capilla, a cuya entrada ya están sentados los integrantes del Comité para vender las cintas, que se anudaran en el cuello de los visitantes que se encomienden al Cristo.

La fe en el Cristo Negro de la playa de Xadani inspira un fervor religioso de miles de gentes que llegan a su capilla éstos dos días, de la misma población y de los pueblos aledaños.

Las mandas y peticiones a la imagen religiosa se piden con dolorosa autoflagelación: recorriendo de rodillas desde el umbral del piso de tierra hasta el pequeño templo. Se compran veladoras y cirios a la entrada y se solicita la cura de una enfermedad, la salida airosa de un momento difícil, la terminación de una carrera, la obtención de un empleo, con lágrimas en los ojos al pie del crucificado.

Afuera del templo de la fe, cientos de personas se dan tiempo para el placer profano de beber cerveza, disfrutar de botanas y música en las decenas de puestos para el caso, desde el día hasta la noche.

Los organizadores y anfitriones calculan que los dos días de festividades en la capilla acuden a los pies del crucificado para llevar sus peticiones y agradecimientos alrededor de 10 mil personas.

Las festividades culminan con una lavada de olla el sábado en el domicilio de los mayordomos cumpliéndose su compromiso. La devoción por parte de los zapotecos de esta población hacia la imagen que hay una larga lista de personas anotadas como mayordomos y capitanes para las sucesivas festividades anuales.

Share this content:

Publicar comentario