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A LA OPINIÓN PÚBLICA

A LA OPINIÓN PÚBLICA

En momentos donde el dolor de las familias juchitecas sigue presente, resulta inaceptable que se intente sembrar duda y desinformación a partir de una tragedia.

En las últimas horas ha circulado una publicación firmada por Ernesto Rojas Ayuso, replicada además por páginas sin sustento periodístico y perfiles falsos, en la que se busca vincular mi nombre y el de mi compañero Emilio Montero Pérez con hechos delictivos. Hay que decirlo con firmeza, no se trata de información, sino de una narrativa fabricada con intención política, que intenta aprovechar el miedo y la indignación social para desacreditar trayectorias construidas de frente al pueblo.

Se respeta plenamente la libertad de expresión y el ejercicio periodístico, especialmente cuando se realiza con responsabilidad social y apego a la verdad. Precisamente por eso, es necesario distinguir entre el trabajo serio de los medios y la difusión de contenidos que, sin rigor ni sustento, solo generan confusión y afectan a la ciudadanía.

Juchitán no es un pueblo que se engañe fácil. Aquí la gente sabe quién ha estado y quién no. Más de diez años caminando junto a nuestra gente nos han puesto en los momentos más difíciles, cuando el terremoto nos obligó a levantarnos entre pérdidas, cuando la pandemia tocó cada hogar, y hoy, desde la responsabilidad institucional, trabajando en coordinación con los gobiernos estatal y federal para atender lo que corresponde. Ese camino no se borra con señalamientos sin sustento.

Lo que realmente incomoda no es lo que se dice hoy, sino lo que hemos demostrado a lo largo del tiempo, trabajo cercano, presencia constante y compromiso real con la gente. Por eso se recurre a distorsionar, a confundir y a intentar manchar lo que no pueden cuestionar con hechos.

Juchitán merece respeto. Merece información responsable, no versiones construidas para dividir ni para generar incertidumbre. A nuestro pueblo, que hoy enfrenta momentos dificiles, mi respeto absoluto y solidaridad con cada familia.

La confianza no se impone, se construye. Y en Juchitán esa confianza tiene memoria.

Seguiremos trabajando como siempre lo hemos hecho, cerca de la gente, con responsabilidad, en coordinación y dando la cara con hechos, no con palabras.

Miguel Sánchez Altamirano

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